Justicia por Naila
01/02/26 9:04 | Locales
Entre el ruido del tránsito y el dolor a flor de piel, la madre y el hermana de Naila Ruiz Moreno alzaron la voz contra la impunidad: el conductor sigue libre y una niña de tres años espera a una madre que no volverá
El asfalto de la Ruta 21, a la altura de la bajada 'La Mariposa', volvió a ser el escenario de una postal desgarradora. Allí donde el pasado 6 de diciembre la vida de Naila Ruiz Moreno se apagó, hoy se encendió una llama de indignación.
Con pancartas y aplausos que intentaban tapar el rugido de los motores, la comunidad se unió en un solo pedido: que la muerte de la joven de 21 años no quede en la nada.
Un asesino al volante: Para la familia de Naila, lo ocurrido no fue un accidente, sino un acto de irresponsabilidad criminal. Su hermana, con la voz quebrada por la impotencia, fue tajante al describir la situación del conductor de la Ford Ecosport, un joven de 23 años oriundo de Fighiera:
'No nos parece justo que el asesino —porque es un asesino— esté como si nada libre. No estuvo ni 24 horas preso, siendo que él la mató. Él salió a matarla, no le dio tiempo a nada'.
Según el relato de los familiares, Naila circulaba correctamente con su casco puesto cuando fue sorprendida por una maniobra fatal. 'Él salió de acá sin mirar... ella trató de esquivarlo y no pudo', explicaron, agregando un detalle que agrava el dolor: tras el impacto, el conductor no habría priorizado la asistencia a la víctima. 'Ni siquiera llamó él al SIES, llamó otra persona porque él lo primero que hizo fue llamar a los padres'.
La pregunta que no tiene respuesta: Más allá de las pericias y los expedientes, hay una realidad humana que desgarra a los Ruiz Moreno. Naila era madre de una pequeña de tan solo tres años que hoy no comprende la ausencia:
'Mi sobrinita todos los días pide por mi hermana. ¿Cómo le explicás a una nena de tres años que ella no vuelve más?', se pregunta su hermana. Su madre, presente en la marcha, reforzó este sentimiento de injusticia al ver que el imputado continúa con su vida normal mientras ellos enfrentan el vacío: 'Queremos que este tipo pague, que no esté libre yendo al baile como si nada, como si hubiese atropellado a un animal'.
Una lucha que recién comienza: La movilización en General Lagos es solo el primer paso. La familia advirtió que no bajará los brazos y que planean llevar su reclamo hasta Fighiera, localidad de donde es originario el conductor.
A pesar del dolor, la fe en que algo cambie persiste. 'Creemos en la justicia, tienen que cambiar muchas leyes... vamos a seguir caminando y haciendo marchas hasta las últimas consecuencias', sentenció su madre, rodeada de jóvenes y vecinos que se niegan a que el nombre de Naila sea solo una estrella más en el pavimento.
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