Cesar Orellana
19/05/26 17:38 | Locales
Las asociaciones cooperadoras son el motor silencioso de muchísimas escuelas públicas, transformando el esfuerzo de los vecinos en mejoras concretas para las aulas. Un claro ejemplo de este compromiso se vive en la Escuela Primaria Nº 144 'Juan Larrea', ubicada en la localidad de General Lagos, donde la comunidad educativa trabaja codo a codo para garantizar mejores condiciones para los alumnos.
César Orellana, integrante de la Asociación Cooperadora de la institución, dialogó sobre el presente de la entidad y destacó la importancia del acompañamiento de las familias en la gestión diaria del establecimiento.
Según explicó, el objetivo principal sigue siendo canalizar los recursos y la colaboración de la comunidad para atender las necesidades edilicias y pedagógicas que surgen día a día.
'El trabajo de la cooperadora es fundamentalmente un puente entre las necesidades de la escuela y las ganas de colaborar que tienen las familias', señaló Orellana, remarcando que cada beneficio, rifa o evento que se organiza tiene un destino transparente y directo: el bienestar de los chicos.
Desde la institución destacan que, en tiempos donde los presupuestos suelen ser acotados, la gestión vecinal se vuelve indispensable para concretar obras de mantenimiento, adquirir material didáctico o equipar los espacios comunes de la tradicional escuela primaria de la localidad.
De cara a los próximos meses, la Cooperadora de la Escuela Nº 144 planea continuar con sus actividades habituales de recaudación e invita a todos los padres, madres y tutores a sumarse a las reuniones y aportar ideas.
La meta es clara: seguir construyendo una escuela pública más fuerte, integrada y con igualdad de oportunidades para todos los niños de General Lagos.
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