Escena del horror en General Lagos
24/08/26 11:58 | Locales
Lo que prometía ser el cierre de una jornada habitual de trabajo terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla marcada por el terror, la violencia física desmedida y un despliegue delictivo que dejó conmocionada a toda la comunidad de General Lagos.
Eran cerca de las 17:45 del pasado sábado cuando la tranquilidad de una avícola local se quebró de manera abrupta. Una banda integrada por varios delincuentes a bordo de un vehículo Renault Hora Ocho de color bordó ingresó al predio con fines de robo. En el lugar se encontraba el encargado de la firma, David Scollo, quien acababa de terminar de cargar una camioneta con mercadería y aguardaba la llegada de un joven al que planeaba entrevistar.
Sin dar margen a reacción alguna, el primer sujeto descendió del automóvil y encañonó a Scollo. De inmediato, los demás integrantes de la banda bajaron del rodado y redujeron brutales a la víctima: la arrojaron al suelo y le sujetaron las manos a la espalda utilizando el cinto de su propio pantalón, para luego apretar las ligaduras con alambre.
Dos horas de tortura física y psicológica - lo que siguió a la irrupción armada fue una dramática secuencia de tormentos que se extendió durante más de dos horas. Buscando desesperadamente una suma de dinero en efectivo que la víctima insistía no poseer en el lugar, los delincuentes ejercieron sobre él una violencia salvaje.
'Me preguntaban todo el tiempo dónde estaba la plata que según ellos me habían vendido. Empezaron a darme culatazos en la cabeza con el arma. Me agarraron los dedos de la mano, me los tiraban para atrás y me amenazaban con cortármelos si no les decía dónde estaba el dinero', relató la víctima, que hoy continúa con vida de milagro tras la gravedad de las lesiones padecidas.
No contentos con el castigo inicial, los delincuentes redujeron también a las personas que habitaban en una vivienda trasera dentro del mismo predio. Todos los rehenes fueron trasladados a una habitación, donde permanecieron encerrados y maniatados.
En ese cuarto, la saña se concentró nuevamente en Scollo. Tirado en el piso y atado de pies y manos, recibió sistemáticamente patadas en el rostro y golpes directos con la culata de un revólver. 'Había uno que estaba desencajado, re agresivo. Me explotó la cabeza a culatazos, me partió un diente, el labio y la oreja. Me dejó la cabeza deformada de chichones y en el piso quedó un charco de sangre. No me mató de pedo', expresó conmovido.
Despojo total y fuga - mientras las víctimas permanecían inmovilizadas bajo constante amenaza, la banda desvalijó exhaustivamente las dos viviendas del predio. Con absoluto margen de tiempo y frialdad, los malvivientes sustrajeron electrodomésticos de gran tamaño —heladeras, televisores, lavarropas y computadoras—, herramientas de trabajo pesadas como amoladoras nuevas, máquinas de soldar, motosierras y motoguadañas, además de bicicletas, indumentaria, objetos de valor e incluso el gato hidráulico de la camioneta.
Asimismo, se apoderaron de importante documentación personal de la víctima, entre la que se incluyen su documento de identidad y pasaportes. De acuerdo con las declaraciones del damnificado, el único motivo por el cual no se llevaron la camioneta cargada fue el temor a que el vehículo contara con sistema de rastreo satelital (LoJack).
Tras el escape de los agresores en medio de la oscuridad, las víctimas lograron solicitar auxilio cerca de las 21:00. Personal policial y unidades de asistencia médica acudieron al lugar de los hechos. Scollo debió ser trasladado de urgencia a un centro médico, donde permaneció internado en observación hasta las 7:00 de la mañana del día siguiente. En la escena del crimen trabajaron peritos de la policía científica recolectando huellas dactilares y rastros biológicos para intentar identificar a los autores del brutal atraco.
Pedido solidario a la comunidad - ante la sustracción de documentación crucial para la víctima, se solicita a los vecinos de General Lagos y zonas aledañas que, en caso de hallar documentos a nombre de David Scollo o pertenencias arrojadas en la vía pública, tengan a bien comunicarse de manera inmediata con las autoridades policiales o con este medio de comunicación para facilitar su restitución.
Este vecino de General Lagos debe volver a empezar, luego de haber padecido el i fierro y quedándose con nada. Necesita colaboración. Para los interesados:
Alias - avicoladorada
(A nombre de Néstor David scollo)
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